13 julio 2010

Diecisiete Cosas Que No Sabían, Que No Habrían Adivinado Y Que No Les Importan Acerca de Mí




Nació un 8 de Septiembre de 1996, a las 00:25, en Buenos Aires, Argentina.

 Estudia en el secundario, en el mejor colegio (no sabe si por nivel educacional, pero es el más “copado”) de la ciudad, y va a 2°H (el MEJOR curso del universo).

 Le encanta asustar a la gente, pero reacciona mal cuando la asustan a ella.


Se le pegó la manía de hablar en tercera persona por una de sus amigas más valiosas

 Es tan pesimista y sarcástica, que causa gracia.

 Va a Acción Católica, por lo que, lógicamente, es católica y cree en Dios.

Mira Supernatural (Sobrenatural, en España), desde la tercera temporada. (Si leen el ítem anterior, y este, como que no quedan muy bien juntos. Pero así es ella, un conjunto de contradicciones).

Cuando le dan los ataques de egocentrismo, piensa que es perfecta, porque la perfección es un conjunto de imperfecciones, y ella es imperfecta. Hasta que recuerda que el único perfecto es Dios, y la egolatría termina en el Averno.

Detesta a quienes discriminan, porque los que son discriminados, también son personas humanas, también tienen sentimientos, tienen los mismos derechos de los que se llaman a sí mismos “normales”. Porque estas personas que discriminan buscan sentirse satisfechos consigo mismos, y al no poder encontrar esa satisfacción en sus actos, necesitan resaltar los errores de los demás, y al parecer, tener los ojos un poco achinados, o granos en la cara, o una enfermedad cutánea, o un problema psíquico, o lo que fuera, son errores (Cabe aclarar un detalle: si bien es tan así porque una de sus primas tiene Síndrome de Down, asegura que odiaría de igual forma a los que discriminan aunque su prima no fuera Down).

Piensa que los mejores profiles, los más dignos de leer, nacen a las dos de la mañana, cuando quien lo escribe tiene el cerebro vuelto polvo, la imaginación trastocada y posiblemente, un examen importante a las siete (Claro, su perfil está hecho a las dos de la mañana, aunque al día siguiente no tenga clases).

A pesar de que está por cumplir 14 años, ya gastó la mitad de su vida en los FanFictions.

Ama el Inglés por sobre todos los idiomas, pero aún quiere manejar unos veinte más.

Solo hay una cosa que le da más paz interior que escribir... Bueno, está bien, que sean tres: Coser cuadraditos de lana para hacer mantitas (es una forma de saberse útil para algo, pues luego esas mantitas servirán para cobijar a niños del frío invernal), caminar bajo la lluvia por el Resort al que va cada año y escuchar música de la buena (entiéndase: rock y metal, y todos los sub-géneros de esos dos).

Ama saber que es útil para algo. Si tiene que hacer algo para sí misma, o tiene que ayudar a alguien, por más que lo deteste, en lo que sea, siempre optará por ayudar, porque piensa que lo que hace para sí suele caer en saco roto. Ella quiere escalar hasta la cima, pero también cuidar que los demás no caigan. Quiere llegar al Cielo por sus actos. Quiere que se la recuerde con respeto, aunque prefiere que recuerden sus acciones, y no a ella.

Adora gastar tiempo sin hacer nada. Sabe que esos minutos son sagrados, pues su vida es atrajeada, pero le gusta saber que todavía en esa vida, le queda tiempo para disfrutar de los pequeños detalles, como notar que su adorado padre pintó el techo que se descascaraba, o sentir cuando su querida madre le hizo la cama por el perfume que dejó.

Le gusta danzar por los pasillos de su casa, por los de la casa de sus abuelos, por los de la casa de su tía, sobre todo, cuando no tiene que ir a clase. Le gusta silbar por lo bajo alguna canción melosa que hace siglos que no pasan en una radio, mientras arrastra los pies por el 
pasillo, bailoteando ridículamente.

Ama a sus seis primos, a su hermano, a sus padres y a sus tres abuelos por sobre toda su familia. Seguido de muy cerca por los tíos, claro, pues los valora muchísimo a todos y a cada uno de ellos. Valora que gasten su tiempo en llevarla al colegio cuando el colectivo no pasa, o cuando ha de ir más temprano, ya sea por el cursillo de francés, o por el de japonés, o por el de astronomía, o el de vajilla china, o simplemente el deseo de almorzar en el colegio con sus amigas, o lo que fuera... Valora que no pregunten “¿Por qué?” o “¿Para qué vas a esta hora?” cuando ella los llama por teléfono, rogándoles por que la alcancen a su calvario, es decir, la escuela.


Cuando le da miedo una cosa, comienza a pensar en el tema que están tratando en Cs. Naturales.


Como anoche tenía miedo, se puso a pensar en el tema de Cs. Naturales, que es Enlaces Químicos. Y cuando los repasaba, recordó que uno era "Unión Metálica", y como buena metalera que es, repasó todas sus bandas favoritas en su mente. Luego se imaginó qué pasaría si le escribiese eso en el examen al profesor. Sus divagaciones terminaron despertando a los vecinos...


Cuando sus amigas la dejan en suspenso luego de un "vi" o un "encontré", cuando le están contando algo, ella empieza a decir idioteces, como "un mono bailando conga", "un concierto de Slash's Snakepit en el inodoro", "un chancho bailando como las Ketchup", "un Pokemon bailando Chuchuguá", con su variante de "Pikachú bailando Chuchuguá", o cosas similares

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